Guillermo Narbona Márquez.- Vida Artística

Cuando su nieto mayor cumple los ocho o nueve años, decide regalarle unos pinceles y y unos tubos de pintura con los que inculcarle la afición por el arte pictórico. Para ello, acude a una papelería con el ánimo de adquirir el regalo del nieto, pero una vez allí, se compra otra caja de pinturas para él y empieza a pintar.
Tiene cincuenta y tantos años y como él mismo dice: "Está hecho un chaval".

Al poco tiempo, animado por algunos amigos que le descubren sus tendencias naif, expone en la Caja de Ahorros de Antequera, siendo una grata sorpresa para cuantos le conocen, su exito, ya que no esperaban ese artístico impulso creador en un hombre de su talla. Tiene otras exposiciones en la ciudad de Antequera, en la Peña Juan Breva, etc., aunque como él bien dice, prefiere el íntimo contacto con los admiradores de su pintura al frío escenario de las galerias.

Primeras obras

 

Afianzamiento del artista

 

Madurez

Aunque recogidas en otro lugar, merecen especial atención por lo que han representado para él y para los que las recibían, sus postales de felicitación navideñas. Son pequeñas obras de arte en las que presenta uno de sus cuadros, comentado, alguna poesía que ilustres poetas le dedican y retratos que le han hecho los que lo quieren.

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